Entrar en política para no decir nada
No sé si lo llegasteis a conocer, pero ahí es donde vivía el último político de carne y hueso; el último que yo recuerde con sangre en las venas, lucidez entre las meninges y potencia en las cuerdas vocales.
Hoy soy opositora…
La verdad es que el desempleo ha captado a muchos adeptos para los procesos selectivos de oposición y/o concurso, hasta el punto de que las listas de admitidos y excluidos ocupan decenas de hojas en el boletín provincial de turno. Tal vez sean dignos de lástima… o no.
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