La moda que viene

Si os digo que a la gente se le va la olla a estas alturas de la película pues diréis que no entendéis una mierda de qué estoy hablando, vale, sí, pero no sabía como comenzar. La cosa es que cuando alguien alcanza la fama rápidamente, le entra un rollo raro en el tarro y le da por hacer cosas que antes no hacía como es el caso de Lady Gaga.
Comprendo que pueda ser una sensación debido al éxito de la canción “Poker Face” y todo eso, pero lo que hace esta mujer cuando no está en los escenarios es digno de mención. Hace unos días la cantante se presentó con una langosta como sombrero que le tapaba parte de la cara, pelo a lo huevo frito, algo parecido a una pata de pollo como pulsera y su vestido era transparente y con esparadrapos.
En otra ocasión Lady Gaga se presentó a una cena con unos impresionantes cuernos de ciervo que le impidieron entrar con normalidad en el local, aparte de las risas y estupor de la gente al ver entrar a esta chica con semejante adorno tarril.

¡Qué derroche de glamour!
Otros días le da el siroco y va con la cara tapada con una máscara sadomasoquista, con un estrambótico tocado hecho con su propio pelo, con perlas pegadas en la cara y los atuendos más estrafalarios que ser humano haya podido ver jamás de los jamases y que avergonzarían a la propia Agatha Ruiz de la Prada.
Aún así, la gente la adora, aunque no se atreven a salir de esa guisa por la calle y espero que nadie lo haga porque como se ponga de moda sería lo más de lo menos.
Aunque sobre gustos no hay nada escrito. Mañana mismo voy a abrir una lata de sardinas y me las pondre en un collar, me haré un bracket con los alambres del corcho de una botella de cava del Lidl y me pondré unos guantes de lavar los chacharros para ir a trabajar… Hay que tocarse los cojones.
¡ESTO NO ES MODA POR DIOS! ¡NO OS INSPIRÉIS EN ELLA!










El Chulo y La Galla. info@protestarportodo.com