¡Abajo la hipocresía!

Noviembre 25, 2009 By: El Chulo Category: Famosos

El mundo está lleno de pirados y que os cuente esto a estas alturas no os sorprenderá en lo más mínimo porque es encender la televisión o leer la prensa para darse cuenta de lo que algunas personas llegan a hacer. Si no es un asesinato es un robo y si no pintar cuadros con la pirula y encima hacer que se vendan.

Pues entre muertes, robos, cuadros pintados con los genitales y rarezas bizarras hoy destaco que la “cantante” Lady Gaga se ha gastado 1000 dólares en comprar pizza a sus fans que estaban esperando durante toda la noche para acceder a un local de Los Ángeles donde al día siguiente presentaría un disco.

A mi me gustan muchas cosas, pero no llego hasta tal punto de fanatismo de quedarme sin dormir por ir a ver a alguien que cante o haga cualquier cosa, por muy bien que lo haga, aunque este no es el caso. Pues a todos estos fans de la zarrapastrosa Lady Gaga les llegó la cena cortesía de la cantante, quien se gastó 1.000 dólares en darles pizza para que comieran algo. ¡Maldita hipócrita!

He aquí, una cantante hipócrita y una pizza

Según se dice, esta chica anunció a sus seguidores mediante la red social de Twitter que enviaría pizza a todos por esperar toda la noche por ella. Y como en Estados Unidos hay poco gorrón, seguro que más de uno ni era fan de ella ni era nada de nada, simplemente pasaban por allí y querían cenar de gorra.

Pero no solo Lady Gaga hace estos derroches, otra cantante de country, Taylor Swift (que vete tú a saber quien coño será esta ninguna) invirtió una importante suma de dinero para dar de comer a sus fans mientras estaba de promoción en la capital británica o incluso el cantante Mika se gastó 26.000 libras en cerveza para invitar a todos sus fans en una discoteca de Londres.

Aquí vemos a uno, dos y a tres hipócritas de mierda que intentan comprar a sus fans por una ración de comida o bebida y encima creen que han hecho una buena obra. Mejor se metían las cervezas, pizzas y demás pitanzas en el culo y se dedicaban a donar dinero para buenas causas, porque seguro que todos los que estaban esperando para ir a verla al día siguiente no estaban faltos de comer.

¡Qué asco de gente!