¡No me toques lo que no tengo!

Con el verano llega el calor y con él se producen ciertos cambios: nos vestimos más ligeros de ropa, se vuelven locas las hormonas y pueden darse casos en los que las neuronas se atrofian para dar lugar a las temidas y bailadas canciones del verano, que se caracterízan por tener letras insulsas y coreografías generalmente estáticas que bien se podrían bailar en un geriátrico. Además de esto, las canciones del verano tienen algo en común: Cada una es peor que la del año anterior (a excepción, obviamente, de la primera canción del verano de todos los tiempos).
Este año, enterrando el intento de El Koala por repetir en el panorama veraniego con su nuevo tema Soy Albañil, un joven imberbe que se hace llamar Brody, se ha lanzado a los escenarios buscando el éxito con su tema Tócame el Windows.
El muchacho ha sabido captar la idea de lo que se busca en una canción del verano y ha conseguido hacer sentir vergüenza ajena hasta al perro de su vecino, con semejante letra y semejante baile cuyos pasos son un híbrido malformado entre los de La Macarena (Los del Río) y los de cualquier tema de Leonardo Dantés.
A continuación podéis ver al chico en su actuación musical, pero no sin antes advertiros que el vídeo puede dañar severamente vuestra sensibilidad.
Ahora que ya habéis visto el horror, pasaremos a analizar esa letra tan llena de contenido, imaginando que la canción sea autobiográfica, lo cual no quiere decir que el joven Brody que interpreta este temazo veraniego, sea realmente el protagonista de la gran historia que se encuentra detrás de las líneas de su canción:
Tócame el Windows, tócame el Windows. Tócame el Windows, tócame el Windows. Tócame el Windows
Esto es lo mismo que le decía Bill Gates a sus programadores particulares, sin embargo en esta ocasión “Windows” hace referencia al nombre del pequeño soldadito de este joven muchacho, que lleno de sutileza y buscando un nombre friki, no se le ocurre otra cosa que bautizar a su pene con el nombre de un Sistema Operativo reconocido mundialmente por sus cuelgues… Esto me da que pensar… ¿Sufre usted de gatillazos señor Brody?
Tengo un USB, que está libre en mi PC, esperando tu PenDrive, mete ya la Gigabite, sácale su capuchón no me seas julandrón, pero no sientas temor. Me conectará su amor.
Esta frase dicen mucho sobre la homosexualidad del autor de esas líneas, ya que, como todo el mundo sabe, el puerto USB es un agujero y el que canta un machoman… ya no tengo que explicar más, ¿o sí?. Pues bien, para más inri, con lo de capuchón nos deja bien claro que le gusta hacerlo a pelo, ¡Muy mal ejemplo en esto último Brody…!
Yo soy el disco duro del amor y estoy duro, super duro. Yo soy quien alimenta tu pasión, sexo duro por un tubo.
¿Disco duro del amor? Ahora nos encontramos en el apartado onanístico de la canción, cuando el joven Brody echa mano del porno de su ordenador para darle a la zambomba.
Tu antivirus es vulgar, no se sabe actualizar y tu MSN es anormal si se cuelga le da igual.
La descarga del porno es una de las principales vías de entrada de troyanos y virus a nuestro ordenador. Como la culpa es soltera, el joven Brody se la echa a su antivirus, con licencia gratuita, de los cuelgues del MSN, que en un arrebato de rabia incontenida lo califica como “anormal”.
Un correo te llegó y lo debes reenviar a siete amigos como mínimo o si no te culearán.
Tal como hemos visto anteriormente en el vídeo, en este punto de la canción el joven Brody nos mostraba sus posaderas con mucha delicadeza, lo cual nos hace pensar que este chico pasa de enviar el e-mail a sus siete amigos para probar suerte.
En definitiva, si realmente esta canción consigue ser la reina del verano, pondrá el listón muy alto a la del año que viene. ¿Puede alguna mente humana crear algo peor que esto?
El Chulo y La Galla. info@protestarportodo.com